IAE-LATAM

La teoría de Erich Fromm sobre el «Tener» versus el «Ser» es un diagnóstico profundo sobre cómo la estructura socioeconómica moldea la salud mental, el carácter y las relaciones humanas. Desde la perspectiva del psicoanálisis humanista, Fromm sostiene que la neurosis colectiva de la sociedad moderna no nace solo de conflictos infantiles, sino de una orientación vital equivocada impulsada por el consumo masivo y el hiperindividualismo.
Fromm define estos dos modos no como acciones aisladas, sino como dos formas opuestas de estructurar el carácter y la relación con la realidad:
Se fundamenta en la propiedad, la acumulación y el control. En este modo, la relación con las cosas, las personas y uno mismo es de dominación y consumo.
Identidad dependiente: La valía se define por la fórmula: "Soy lo que tengo y lo que consumo". Esto genera un problema crítico: si soy lo que tengo, y pierdo lo que tengo, ¿quién soy?
Miedo a la pérdida: Al basar la seguridad en elementos externos (bienes, estatus, vínculos posesivos), la persona vive en un estado constante de ansiedad, desconfianza y competitividad.
Consumismo como anestesia: El acto de comprar o acumular busca llenar un vacío interior o atenuar el miedo a la nada.
Se fundamenta en la actividad interior viva, la presencia activa y la conexión genuina. No requiere acumular nada externo para experimentar plenitud.
Identidad autorreferencial: La valía nace del carácter, la autoconciencia, la resiliencia y los valores internos.
Actividad auténtica: "Estar activo" en el modo del Ser no significa estar ocupado haciendo cosas (lo cual puede ser mera agitación alienada), sino renovarse interiormente, pensar de manera crítica, crear y conectar de forma consciente con los demás.
Sustentabilidad personal: Como la riqueza de la persona está en su capacidad de amar, pensar y crear, nada exterior que pierda puede arrebatarle quién es.


(Basado en la mente como campo de reconocimiento de la existencia psicológica y espiritual)
Si concebimos la mente no como un simple acumulador de datos, sino como un escenario de observación donde se manifiesta tanto la psique (emociones, historia, hábitos) como el espíritu (conciencia, propósito, esencia), el autoreconocimiento requiere observar el contenido de la mente, del alma (las emociones) y la espiritualidad, que en la conciencia propia de lo que Percibimos o definimos como verdad